Desde que tengo edad y conocimientos suficientes como para trabajar y mantener mis gastos y gustos, he sido de la idea de tener los gadgets necesarios y uno que otro extra y usarlos para lo que son. Un ejemplo ha sido mi celular del que hablare mejor en otras ocasiones.
La primera vez que descargue música me di cuenta que puede volverse adictivo, teniendo mas música de la que de verdad podemos escuchar diariamente y disfrutar, pero el gusanito de tener la música ideal para cada situación posible como fiestas, bodas, reuniones familiares, funerales(?), etc. es demasiado fuerte y cuando nos damos cuenta ya tenemos unos 30 o 40 gigas de música guardada en nuestro disco duro robando espacio valioso(?) y preparándose para darle dolores de cabeza al técnico que nos reinstalara la computadora cuando pesquemos un virus por confiar mas en un programa que en nuestro sentido común, y digo dolores de cabeza pues siempre pedimos que respalden todo por que es demasiado importante para nosotros.
Algún tiempo después nos descubrimos que hay unos aparatitos geniales en los cuales podemos verter algunos megas o gigas de notas musicales para llevarlos a la calle, en mi caso fue un iPod Nano de primera generación de 2 gigas el cual según yo seria suficiente para mis gustos… o decepción, demasiado tarde me di cuenta que dos gigas no eran de mucha ayuda, pero que le íbamos a hacer. Tiempo después, bastante tiempo diría yo, decido comprar un iPod mas “profesional” pues me di cuenta que si los hacen de ese tamaño es no solo para llevar la música, sino para almacenarla así que mi decisión fue mas que acertada: un iPod Classic Negro (iPod de 6ta generación) de 80 gigas; mas que suficiente no solo para “sincronizar” mi librería como me lo recomienda iTunes, sino para almacenar por completo mi colección musical completa y sacarla de mi disco duro.
Otra excelente ventaja de tener la música independiente es que a parte que llevo mi colección completa y no solo selecciones, es que puedo escucharla cuando estoy trabajando sin cargar de procesos de programas a mi computadora, programas que hacen demasiadas cosas como buscar información en línea, venderme mas mp3, mostrar bonitos efectos mientras suena la música… todas las cosas que NO hago cuando estoy trabajando, así que puedo seguir escuchando mi música conectada a unas buenas bocinas y seguir trabajando sin programas extras en mi computadora.
Conclusión:
Mi recomendación tanto para los que apenas inician en el mundo de la música digital como para los expertos en música con audio tecas particulares es un iPod Classic ya sea de 80 o de 160 gigas y liberen a sus discos duros de trabajo innecesario, además que se ven muy bien, mucho mejor que cualquier otro reproductor y mejor aun, se escuchan excelente y funcionan todavía mejor. No he visto reproductor que le gane a la facilidad de un iPod.
Otra recomendación es que se compren unos audífonos de mejor calidad. No digo que los que vienen con el iPod no funcionen, solo que si en verdad quieren disfrutar de la música unos buenos audífonos siempre hacen la diferencia. En mi caso son unos Shure, el modelo no lo tengo a la mano en este momento pero son especiales y hasta el día de hoy, la inversión de $1,000 MXP (en unos audífonos!!!) ha valido la pena.